Sábado, 08 Mayo 2021

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) nombró a siete científicos, ingenieros, empresarios y activistas de todo el mundo como Jóvenes Campeones de la Tierra 2020, el galardón ambiental de la ONU para la nueva generación de ambientalistas

Estos agentes de cambio muestran cómo las ideas innovadoras, combinadas con acciones ambiciosas, pueden ayudar a resolver algunos de los problemas ambientales más urgentes, por ejemplo, a través de soluciones para convertir los residuos plásticos en materiales de construcción, producir agua a partir de la humedad atmosférica o motivar a los barcos pesqueros a retirar toneladas de plástico del océano.

“En todo el mundo, los jóvenes están liderando el llamado en favor de soluciones relevantes e inmediatas para la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Debemos escucharlos”, dijo la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.

“Al entrar en una década decisiva en la que trabajamos para reducir las emisiones y proteger y restaurar los ecosistemas, los Jóvenes Campeones del PNUMA demuestran que todos podemos contribuir, desde donde estemos y con lo que tengamos a mano. Cada acto por la naturaleza cuenta y necesitamos que toda la humanidad comparta esa responsabilidad global”, añadió Andersen.

Los siete ganadores del premio fueron seleccionados por un jurado mundial de expertos tras un competitivo período de nominaciones públicas. Los Jóvenes Campeones de la Tierra 2020 son:

África: Nzambi Matee (Kenia, 28 años), ingeniera de materiales y directora de Gjenge Makers, una empresa que produce materiales de construcción sostenibles, de bajo costo, hechos a partir de residuos plásticos reciclados y arena.

América Latina y el Caribe: Max Hidalgo Quinto (Perú, 30 años) fundó Yawa, un emprendimiento para construir turbinas eólicas portátiles capaces de recolectar hasta 300 litros de agua al día a partir de la humedad y la neblina atmosféricas. La tecnología puede ayudar a comunidades afectadas por sequías y cambios en los patrones de lluvia.

América del Norte: Niria Alicia Garcia (Estados Unidos, 28 años), junto con la comunidad de activistas indígenas que coordina el evento anual Run4Salmon, está utilizando la realidad virtual para dar vida al viaje del salmón chinook a lo largo de la cuenca hidrográfica más grande de California. Su objetivo es crear conciencia sobre esta especie amenazada, su invaluable ecosistema y las personas que sustenta.

Asia y el Pacífico: Xiaoyuan Ren (China, 29 años) dirige MyH2O, una plataforma de datos que prueba la calidad del agua subterránea en mil aldeas rurales de China y registra los datos en una aplicación para que los residentes sepan dónde encontrar agua limpia. MyH2O también educa a las comunidades sobre las fuentes de contaminación y conecta a los pueblos con las empresas de agua potable.

Asia y el Pacífico: Vidyut Mohan (India, 29 años) cofundó Takachar, una empresa que fabrica equipos portátiles y asequibles para convertir los desechos de los cultivos en combustibles, fertilizantes y carbón activado, lo cual permite a los agricultores ganar ingresos adicionales y evitar la quema a cielo abierto.

Europa: Lefteris Arapakis (Grecia, 26 años) fundó Enaleia, un equipo que capacita y empodera a las comunidades pesqueras para recolectar los residuos plásticos en el mar, una medida que contribuye a la recuperación del ecosistema y las poblaciones de peces. Enaleia también está haciendo pruebas para convertir el plástico reciclado en productos como calcetines y trajes de baño.

Asia Occidental: Fatemah Alzelzela (Kuwait, 24 años) inició Eco Star, una iniciativa de reciclaje sin fines de lucro que recibe los residuos de hogares, escuelas y empresas, y a cambio entrega árboles y plantas para la reforestación. Desde su lanzamiento a principios de 2019, Eco Star ha reciclado más de 130 toneladas de metal, papel y plástico.

Al promover el trabajo que realizan los emprendedores en el frente ambiental, el premio Jóvenes Campeones de la Tierra tiene como objetivo inspirar y motivar a la nueva generación a actuar por la naturaleza a medida que nos acercamos al Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP15), que tendrá lugar en mayo de 2021 en Kunmíng, China, y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), en noviembre de 2021, en Glasgow, Reino Unido.

Publicado el Jueves, 22 Abril 2021 10:26 Escrito por

Restaurar nuestra Tierra

La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales y las inundaciones, así como una temporada de huracanes en el Atlántico que ha batido récords, han afectado a millones de personas. Ahora nos enfrentamos al COVID -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema. 

El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos (enfermedades zoonóticas).

De acuerdo con el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada 4 meses. De estas enfermedades, el 75% provienen de animales. Esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental.

Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar nuestros ecosistemas dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva. El Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, que se lanzará oficialmente el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), nos ayudará a prevenir, detener e invertir la degradación de los ecosistemas en todos los continentes y en todos los océanos. Pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.

Recordemos hoy más que nunca en este Día Internacional de la Madre Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Promovamos la armonía con la naturaleza y la Tierra. ¡Únete al movimiento mundial para restaurar la madre Tierra!

La importancia de la biodiversidad para los humanos

El brote de coronavirus representa un riesgo enorme para la salud pública y la economía mundial, pero también para la diversidad biológica. Sin embargo, la biodiversidad puede ser parte de la solución, ya que una diversidad de especies dificulta la propagación rápida de los patógenos.

Igualmente, cada vez es más evidente su impacto en la salud humana. Los cambios en la biodiversidad afectan al funcionamiento de los ecosistemas y pueden ocasionar alteraciones importantes de los bienes y servicios que estos proporcionan. Los vínculos específicos entre la salud y la biodiversidad incluyen posibles impactos en la nutrición, la investigación sanitaria y la medicina tradicional, la generación de nuevas enfermedades infecciosas y cambios significativos en la distribución de plantas, patógenos, animales e incluso asentamientos humanos, algo que puede ser alentado debido al cambio climático.

A pesar de los esfuerzos actuales, la biodiversidad se está deteriorando en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia humana. Se estima que alrededor de un millón de especies animales y vegetales se encuentran actualmente en peligro de extinción.

Con este panorama general y el escenario del coronavirus, nuestra prioridad inmediata es evitar la propagación de COVID-19, pero a largo plazo, es importante abordar la pérdida de hábitat y biodiversidad.

Estamos en esta lucha juntos con nuestra Madre Tierra.

Publicado el Jueves, 22 Abril 2021 09:49 Escrito por

Vídeo relacionado

La iniciativa apunta a fabricar los rodados para bajar la cantidad de motos en las calles y reducir los accidentes.

Los especialistas e ingenieros que forman parte de la Universidad Provincial de Oficios (UPrO) “Eva Perón” buscan generar alternativas para mejorar la seguridad vial, con un plus ambientalista. Hace unos días presentaron dos proyectos para ser evaluados por el Ministerio de Producción de la Provincia. Uno apunta a la creación de un alimento nutritivo y sustentable, y el otro propone la fabricación, dentro del territorio puntano, de bicicletas eléctricas que ayudarían a reducir la cantidad y gravedad de los accidentes de tránsito que involucran a motociclistas.

 Si bien esta segunda propuesta surgió en el 2019, en los últimos años los integrantes de la institución fueron mejorándola y actualizándola, lo que los animó a compartirla con la cartera puntana. “Afortunadamente pudimos remontar la idea después de un tiempo de que venimos trabajándola. En cuanto a la presentación, consideramos que se debía hacer en este ministerio porque es el que tiene la información y la formación necesaria para dar recomendaciones sobre el uso de los recursos, dónde se puede hacer, entre otras cosas”, dijo Roger Ponce, el coordinador técnico del área de Proyectos Integrales y Consultoría de la UPrO.

El ingeniero sostuvo que uno de los ejes claves de la iniciativa es el impacto social que pretende alcanzar. “Uno de los frentes más importantes es reducir la accidentología vial que generan las motos, por lo que pensamos que la bicicleta podría ser una buena manera de reemplazar los rodados de baja cilindrada, que son una de las principales fuentes de colisiones fatales en San Luis. Aproximadamente el 35 por ciento de los fallecidos anuales en accidentes iban en moto. Así como también la gravedad de los daños que genera en los conductores”, explicó.

 Ponce hizo hincapié en los costos que se reducirían tanto para el usuario como para el Estado. “Primero que nada se vería el ahorro en el consumo del combustible, pero también para el sistema sanitario provincial sería una buena oportunidad, ya que hay un costo oculto que los organismos deben solventar por la atención, contención y restablecimiento de los accidentados. La mayoría de las personas que se ven implicadas son asistidas, aunque sea en una primera instancia, por la salud pública”, comentó.

 A su vez, la sustentabilidad es otro componente que se destaca, ya que al reemplazar los motores de combustión por energía eléctrica, hace que la iniciativa sea amigable con el medioambiente. “Y no solo eso, evita la contaminación sonora, que es producto del ruido que emiten las motocicletas”, agregó.

Como característica fundamental, la bicicleta tiene una batería que puede recargarse en cualquier momento del día. Esto le permite alcanzar una autonomía de unos 30 kilómetros. “Esto la diferencia del otro rodado, ya que la velocidad final es menor y el conductor cuenta con más tiempo para frenar o hacer alguna maniobra para evitar el impacto”, señaló, y mencionó que el proyecto contempla tres modelos con algunas características similares, pero que uno en particular tiene dos asientos “para que se amolde más a la imagen y a la actualización actual de la moto”.

 El paso siguiente para la propuesta es esperar para saber si obtendrán el visto bueno de la Provincia, para de esa forma concretar la producción que, según indicó el coordinador de la UPrO, podría estar a cargo de diferentes organismos. “Eso se puede analizar, puede ser el Estado o un trabajo combinado. Lo que nosotros presentamos es toda la idea desarrollada: qué características debe tener la planta de fabricación, qué elementos y cuánto recurso humano se necesita, entre otros detalles. Obtuvimos una buena recepción por parte del ministro y de su equipo de asesores, esperemos que se pueda llevar a cabo”, expresó.

 

Una sopa para paliar las crisis económicas

 

El segundo proyecto que presentaron es el de la “Sopa San Luis”, un producto alimenticio que busca hacerle frente a las crisis económicas. Los ingenieros de la Universidad plantearon dos prototipos: uno de ellos es para una sopa húmeda que viene concentrada, lista para calentar y beber, que contiene todas las proteínas y calorías recomendadas para el consumo humano.

 “Para que se pueda comer, solo hay que diluirla. La presentación es en latas de 4 litros y hay que disolverla en 8 litros de agua. Se calienta y, como está todo precocido, se puede tomar directamente. Está hecha a base de hortalizas y carne vacuna, por lo que es una fuente importante de proteínas. Es muy útil para las situaciones de precariedad y emergencia, porque de esa lata salen 50 porciones”, explicó Ponce.

El ingeniero también añadió que la otra opción se trata de un producto deshidratado “que puede ser un equivalente calórico y proteínico, y si bien su producción es más sencilla, tiene como contrapartida que el usuario final debe realizar la cocción de la misma para consumirla".

Publicado el Jueves, 22 Abril 2021 09:32 Escrito por

En el centro de mi ciudad todavía hay un payaso que resiste al paso del tiempo y las nuevas formas de entretenimiento. Está ahí, con algún globo en la mano y toda la cara pintada de colores llamativos, aunque ya no agita como antes. En el tumulto de la gente, gritaba para llamar la atención de los niños y niñas. Casi siempre remataba con algo parecido a "decile a tu papi que querés un globo, ¡si!". Había una chispa en su zona, algo de algarabía transmitida. Ahora está un poco desanimado y sus globos parecen más desinflados, menos coloridos. Para caminar arrastra un poco sus pies y parece más encorvado.

Siempre está en la misma ubicación geográfica, una esquina céntrica que quedó perdida en el nuevo asfalto de la peatonal. En otro tiempo y espacio, ese lugar supo ser una intersección de 4 esquinas bien definidas, cada una con su cordón y el asfalto en medio, atravesando el camino como venas llenas de sangre, de vida. La peatonal difuminó los limites de las esquinas y el asfalto ahora aparece delimitado por unos postes enanos y circulares de cemento pintado amarillo. El ingenio popular, si es que algo así existe, decidió denominarlos "minions", por su parecido estético con los personajes de la película animada.

Pero igual, esto no habla de los minions. Habla del payaso. Que mira la soledad del centro después de una pandemia, que escucha el eco de su voz cuando llama a alguien o lanza una carcajada, que mira su reloj con la certeza de que a las 19:00 tiene que comenzar a juntar sus cosas y abandonar el sitio, porque estamos en el medio de una segunda ola y hay que cuidarse. A veces detecto en su mirada acuosa cierta incertidumbre, preguntas que le recorren el pensamiento. ¿Por qué me sobran tantos metros cuadrados alrededor? ¿Por qué hay tanto aire entre las personas que caminan por la cuadra, a no menos de un metro y medio? Como si fuera poco la soledad, la gente camina casi con desconfianza. A la ciudad le sobra cemento, en la ciudad se respira el estrés y el tedio producto de la pandemia.

Mientras vuelvo a casa a ritmo lento, pienso en la imagen de un payaso con un globo falto de oxígeno, en el desierto más céntrico de la ciudad, en medio de las hojas amarillas del otoño y los portones bajos de los comercios. Pero algo me hace ruido, una idea no tan clara me rumea la cabeza y me cuestiono si en realidad pienso en el payaso. La duda me envuelve, yo la abrazo mientras abro la puerta de casa. Dejo mi mochila en el sillón y me voy al espejo a despintarme la cara.

Publicado el Jueves, 22 Abril 2021 08:30 Escrito por
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