Domingo, 05 Diciembre 2021

Dudas y certezas a ambos lados de Los Andes

Publicado el Lunes, 22 Noviembre 2021 14:12 Escrito por

De vuelta al ruedo, con más incertidumbres que certezas, sobre lo que nos están dejando las elecciones en la región.

En Argentina la última elección legislativa de medio término, como certeza nos dejó una clara consolidación de nuestro sistema de partidos hacia un bipartidismo, que hoy podríamos llamar bicoalicionismo como muchos expertos en este tema lo llaman. Polarizado, porque es evidente que ambas coaliciones son modelos de país diferentes pero moderados, ninguno tiende a los extremos.

Esto a modo general, por otro lado, vemos un peronismo que comienza a desterritorializarse (coalición oficialista) y por el lado de otra coalición, la oposición (Cambiemos) a territorializarse.

La primera respuesta de ambos lados fue desconocer la derrota. Algunos politólogxs dicen que se trata de “espejismos” que podrían estar viendo por el intenso calor de las elecciones. ¿Qué pasará cuando pase el calor y puedan ver la realidad? Es aquí donde comienza la incertidumbre, porque al oficialismo le quedan dos años por delante, donde tendrá que lidiar con una oposición importante en ambas cámaras, dificultándole la implantación de sus políticas, lo que podría traerle serios conflictos de gobernabilidad, donde será necesaria la mesura, pero sobre todo la emergencia de un liderazgo a nivel presidencial, digo esto más allá de que mi corazoncito late por el oficialismo.

No solo el oficialismo debe mantener la mesura sino también la oposición, por la salud de nuestra democracia, sino nos enfrentamos a que todo vuele por el aire. Para esto es necesario más que nunca abrirnos al debate, mesas de diálogos que propicien el consenso, de repensar la función de los partidos políticos, de devolverles la centralidad, ya sabemos que son indispensables para nuestra democracia y para el funcionamiento de esta. Hoy los partidos se enfrentan a un fuerte debilitamiento en cuanto a su imagen y función, no es solo en Argentina cabe aclarar es parte de la región y también en muchos lugares del mundo.  

A los partidos políticos, ante sociedades tan heterogéneas, cada vez se les hace más difícil canalizar el conflicto y atender todas las demandas, a estos les cuesta cada vez más llegar al electorado, por lo que por ejemplo las coaliciones podrían representar una salida a esto, pero no habría que perder de vista como se forman, si es con el solo fin de ganar de elecciones o tienen la firme finalidad de gobernar en el consenso y en el diálogo permanente.

Por lo tanto, nos enfrentamos a dos desafíos, uno es que, por el bien de la democracia, que tanto el gobierno como la oposición dialoguen construyan puentes sin perder las diferencias, pero tampoco tender a la polarización extrema. Tenemos bastantes ejemplos, con resultados visiblemente negativos cuando la política tiende a los extremos, porque los que siempre pierden son la democracia y la ciudadanía.

El otro desafío, creo que es una resignificacion de la imagen y función de los partidos, con una mayor democratización al interior de los mismos, apelar a la construcción de liderazgos dentro de sus bases, pero líderes que emerjan del consenso y no de la imposición.

Esto sería como lo nodal en cuanto a los retos que se enfrenta Argentina hoy y de ahí se desprenden un sinfín de situaciones que deberá y deberán enfrentarse gobierno y oposición de cara a la elección 2023.  

En cuanto a Chile, en mirada comparada con Argentina, podemos ver que, en el país trasandino, con la elección del pasado domingo, presidencial y legislativa, a simple vista se observa una erosión de su sistema de partidos, desde la vuelta a la democracia, Chile había tendido a los partidos de centro, con resultados centrípetos y ahora vemos como el sistema es centrifugo, tiende a los extremos. Los resultados mostraron como ganadores a dos partidos de tendencias extremas, que se enfrentarán a una segunda vuelta.

Queda como interrogante, porque Chile que en el 2019 se levantó y dijo basta a su vieja constitución de Pinochet, legado de la dictadura, basta a las políticas neoliberales, basta a los privilegios para algunos, y en esta elección favorece principalmente a la extrema derecha, porqué continúa la abstención de ir a votar, cuando parecía que el pueblo chileno había despertado de esa despolitización perseguida por Pinochet y que parecería con esto que aún sigue funcionando. ¿Será que tantos años de dictadura ha provocado un daño irreversible en la sociedad chilena?, ¿Qué pasa con esas expectativas del pueblo chileno y esa fuerza con la que emergía en 2019, estuvo sobrevalorada?

La segunda vuelta es la gran incógnita no solo para el pueblo chileno, de quien dependerá pura y exclusivamente si quieren valorar la democracia y sus derechos sociales para todos o seguir viviendo y profundizando las desigualdades con privilegios para unos pocos. Para el resto de la región y sobre todo para Argentina como se resuelva esta incógnita será la posibilidad de aprender algo de nuestros vecinos, si queremos seguir reproduciendo Bolsonaros o más y mejor democracia.

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