Miércoles, 26 Enero 2022

O inventamos o nos derrotan...

Publicado el Martes, 28 Diciembre 2021 19:35 Escrito por Jorge Rachid

Esta frase no me pertenece, es de Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar, ante la derrota de la Revolución Boba, así llamada de Venezuela en 1810, cuando el terremoto asoló Caracas y la Iglesia gritó que era la ira de Dios, ante la ruptura con la monarquía, situación que hizo desertar a los ejércitos y provocara la huida de Bolívar a Jamaica, donde escribió su famosa Carta, de plena vigencia de Patria Grande, antes de ir a Haití, primera revolución latinoamericana protagonizada por los esclavos que llegaron al poder con el General Petión y que ayudó a volver al Libertador a su Patria, que lo hizo por los Llanos junto a los caudillos, en vez de los “gentiles” y “decentes” de Caracas que lo abandonaron.

Nunca perdonaron en la historia universal a Haití el haber protagonizado la única rebelión esclavista en el mundo, que llegó al poder.

Esa frase del ayer que, resignificada hoy, devela las necesidades emergentes de procesos complejos que, siendo derrotas coyunturales, pueden transformarse en triunfos estratégicos si somos capaces de repensarnos como fuerzas nacionales y populares, se da en un nuevo marco internacional actual post-pandémico, con inserción multipolar y en tiempos de un avance de los movimientos populares en América latina.

Es entonces cuando la planificación estratégica propia, por fuera de la agenda del enemigo, nos permitirá recuperar Soberanía política en la decisión, en el camino de desarmar estructuralmente el Estado de Dependencia colonizadora que sufrimos, hacia un Estado al servicio de los intereses nacionales y de las mayorías populares, en especial las excluidas por la prepotencia neoliberal vigente de cinco décadas dominantes.

En nuestro territorio, pero también en nuestra región, se desarrollan batallas por disputas de espacios de control por parte de potencias con intereses financieros y hegemónicos, intentando preservar en esa pugna, regiones de influencias y control político, en una nueva guerra fría que ha declarado EEUU. El mundo ha girado al Oriente terminando con la influencia de cinco siglos de visión y cultura colonizadora euroatlántica, desde que alguien dijo Tierra y otros, los nativos dijeron Barco, en un mismo tiempo en que comenzó con una etapa que los colonizadores llamaron “descubrimiento” y los millones de seres humanos que dijeron Barco, quienes la sufrieron como invasión colonizadora y esclavista.

Esa influencia totalizadora europea, tanto cultural como política e institucional, comienza a languidecer, junto a la de EEUU, potencia hegemónica desde hace 80 años. Las recetas recomendadas por la llamada “ortodoxia” liberal son aquellas destinadas a fortalecer los procesos de control político e institucional, que el Imperio despliega sobre la región en un manotazo de ahogado, de un EEUU derrotado en el resto de los frentes internacionales, desde la guerra de las monedas, hasta la pérdida de los mares desde el de China al Índico, pasando por el Mediterráneo, el estrecho de Ormuz, Malaca y los nuevos pasos interoceánicos en construcción como en Nicaragua con China. Esa contraofensiva se ve frustrada con las pérdidas en democracia por decisión de los Pueblos de Perú, Bolivia, Argentina, Honduras y ahora Chile, junto a la resistencia de Venezuela, Nicaragua y Cuba, que sufren y resisten Bloqueos, sanciones y amenazas del opresor sobre los Pueblos a los que intenta someter.

Este breve repaso internacional tiene como objeto marcar las diferencias entre América Latina y el resto del mundo, en cuanto a las pugnas de poder que se desarrollan hoy en diferentes andariveles de intereses contrapuestos, en una Tercera Guerra Mundial en cuotas como anunciara Francisco, que va desde mercados financieros buitres a recursos naturales apropiados, desde el agua dulce a las materias primas de alimentos, en una política extractivista sin final en un mundo de recursos finito, de un capitalismo voraz, brutal e inhumano, como observamos hoy en el tema de las vacunas con 1,2 miles de millones de personas sin acceso y diez países que se apropian del 78,8% de las mismas dejando vencer millones de ellas.

En nuestro país en plena Pandemia en desarrollo y con un proceso poselectoral que demostró un retroceso significativo en los niveles de aceptación tanto del Gobierno como de los dirigentes actuales del movimiento nacional y popular, liderado por el peronismo y que ha provocado una discusión que necesariamente incluye desde autocrítica metodológica y estratégica que es la que debería darle marco a la construcción de la esperanza que nos llevó a ganar las elecciones en el 19. Es el andarivel por recorrer, abandonando la agenda del enemigo y de hacer referencia al pasado de la oposición como elementos centrales de la lucha política, haciendo eje en aquellos aspectos estratégicos que nos proponemos llevar adelante. Develar al espacio, qué vamos como país, qué sueños acariciamos, qué planteamos en el ámbito internacional, cómo distribuimos la riqueza, del mismo modo que afianzar soberanía política con Identidad y Memoria que es ni más ni menos que reconstruir el patriotismo.

No es menor la reflexión sobre la Patria Matria Grande en reconstrucción, que es el espacio necesario que nos da músculo para poder resistir a los enemigos de adentro y de afuera, como bloque continental, como marcara Perón en Modelo Argentino para un proyecto nacional, 60 días antes de morir: “los estados nación serán incapaces de detener al imperialismo por si solos, siendo necesario prever que el mundo se encamina a una lucha entre bloques continentales o países continentales, en donde el imperialismo vendrá por los alimentos, el agua dulce y los recursos naturales fósiles y minerales, con nosotros o sin nosotros y dependerá de la capacidad de los argentinos defenderlos”. 1° de mayo 1974.

Desde esa óptica es necesario reflexionar sobre los acontecimientos actuales 45 años después, ya que desde el golpe cívico militar de 1976 la vigencia dominante fue la cultura neoliberal y la cooptación del Estado por parte de los grupos de intereses concentrados, en especial los financieros en las últimas décadas, impactando profundamente en la cultura de la conciencia colectiva del pueblo a partir de la imposición de la muerte en su primera etapa con los miles de desaparecidos, muertos y encarcelados, en un crimen de Lesa Humanidad como fue catalogado a nivel nacional e internacional al ser un genocidio, hasta la apropiación de los resortes básicos de Soberanía del país a través del endeudamiento, que continúa hasta hoy en el nuevo formato colonizador del siglo XXI, en una ofensiva de los organismos internacionales de crédito que han pasado a la etapa de las políticas locales injerencistas que cuando fracasan llevan al Bloqueo de los países, fórmula medieval de guerra por hambre.

Entonces la frase de Simón Rodríguez cobra vitalidad, encuentra un cauce de reflexión y de acción en la necesaria determinación política de recuperar autoridad nacional frente al vasallaje impuesto, a la apropiación del Estado por parte de los grupos concentrados de poder económico, mediático e institucional que han estructurado un sistema institucional de acuerdo a sus intereses particulares, al servicio del opresor, dominador, colonizador que pretende manejar desde nuestra economía hasta nuestra inserción internacional, desde nuestra política interna hasta la Justicia cooptada por estos grupos locales, que fungen de empleados del poder internacional, vulgarmente llamados lacayos o cipayos.

Esa determinación soberana de autoridad, sólo puede surgir del apoyo de un Pueblo movilizado por un sueño de Patria recuperada y para que suceda debe darse en el marco de la Comunidad Organizada, excursión filosófica del primer peronismo que dio las bases de Identidad y de Memoria necesarias para nuestra “caprichosa” resistencia de 70 años de vigencia como Pensamiento nacional, apropiado por las mayorías populares cuando se siente representado en esa construcción que los contiene, pero se dispersa cuando surgen debilidades ideológicas y doctrinarias que terminan acoplando con lo “políticamente correcto”.

El Peronismo y su expresión máxima como movimiento nacional y popular sólo admite el camino de la Liberación nacional y Social, terminología que el enemigo intenta borrar de nuestras memorias colectivas, pero que sigue vigente como sueño compartido de una comunidad más justa, libre y soberana, que exprese un pueblo feliz y una Patria Grande. Su concreción depende de nosotros en cuanto Pueblo, de nuestra fortaleza en recuperar los sueños compartidos como lo hicieron nuestros Padres Fundadores: San Martín, Bolívar y Artigas que nunca dudaron en integrar al conjunto de las comunidades a la lucha, desde liberar a los esclavos a convocar a los pueblos originarios, en especial araucanos mapuches y guaraníticos, junto a los negros libertos, los zambos, los mulatos y los criollos que dieron sus vidas por la Patria, mientras “los decentes” especulaban sobre quien ganaría la guerra para preservar sus negocios.

Esa imagen se repite hoy cuando existen sectores que lejos de apostar por la Patria y por el Pueblo, prefieren rendirse a los cantos de sirenas, sin hacer como Ulises que se ató al palo mayor de su barco Odiseo para evitar ser seducido por ellas. Esos sectores, que conspiran contra los intereses del Pueblo argentino y la Patria, nunca aceptarán un consenso que no tenga que ver con sus interés primario y por eso son capaces de combatir incluso las políticas sanitarias de cuidado de la salud de los argentinos, como lo hicieron durante dos años. Ante ello o inventamos con arrojo, valentía, inteligencia y habilidad o nos derrotan.

JORGE RACHID PRIMERO LA PATRIA www.lapatriestaprimero.org CABA, 21 de diciembre de 2021

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