Lunes, 14 Junio 2021

Ramón carrillo, el gran sanitarista Argentino

Publicado el Domingo, 16 Mayo 2021 10:44 Escrito por Enrique Aicardi - www.revistalabarraca.com.ar

La reciente inauguración del Hospital Central "Ramón Carrillo" en San Luis, volvió a echar luz sobre la figura de el hombre que es referencia ineludible en cuestiones sanitarias. Nacido en Santiago del estero y fallecido a los 50 años en Brasil, produjo inmensas transformaciones en un periodo corto de tiempo, gracias a la inteligencia y contundencia de las políticas que implementó desde el novedoso Ministerio de Salud creado en la primera presidencia de Juan D. Perón.

Enrique Aicardi, en la www.revistalabarraca.com.ar pone contexto y números a la gestión y a la vida de Ramón Carrillo. 

El 17 de octubre Carrillo amanece en el Hospital Militar Central disponiendo que se reserve y acondicione una “suite” que se encuentra en el quinto piso en conocimiento de que Perón regresaría a primera hora procedente de Martín García, aún en calidad de detenido. Cuando Perón llega Carrillo lo acompaña y hablan en privado algunos minutos. Éste abandona el hospital para cumplir una misión, según versión de un hermano de Carrillo, la  entrega de dos cartas una a Evita y otra al Cnel. Velazco. Sus contenidos son desconocidos, pero Fermín Chávez dice que Perón había remitido otra carta desde Martín García, por carriles menos seguros, con la intención de que sus opositores creyeran en su decisión de abandonar la política.

En esos días había dos movimientos, el que elaboraban los sindicatos de la CGT, que declaran la huelga general para el 18 de octubre sin mencionar a Perón, y el que impulsaron espontáneamente las masas desbordando a sus sindicatos y a la propia CGT, y escriben la página más importante, la del 17 de octubre, día de la Lealtad Popular. Perón habla en la Plaza a las 23.56hs, ovacionado por el pueblo.

El 23 de mayo de 1946, en acuerdo General de Ministros fue creada la Secretaría de Salud Pública de la Nación. El 29 de mayo, por Decreto, es designado el Dr. Ramón Carrillo. Difícil es enumerar la prolífera obra del Dr. Carrillo al frente de esta cartera. Lleva a cabo acciones que no tienen parangón hasta nuestros días.

Esta revolución sanitaria diseñada y llevada a cabo por Carrillo aumentó el número de camas existentes en el país de 66.300 en 1946, 114.600 en 1951 y 134.000 en 1954 cuando se retira. La creación de 230 establecimientos sanitarios de internación, 55 Institutos de salud especializados, 3.000 dispensarios y centros de salud (salas de atención primaria de la salud). Erradicó en sólo dos años enfermedades endémicas como el paludismo, con campañas sumamente agresivas. Hizo prácticamente desaparecer la sífilis y las enfermedades venéreas.  Disminuyó el índice de mortalidad por tuberculosis de 130 por 10.000 a 36 por 10.000 habitantes. Termina con epidemias como el tifus y la brucelosis. Redujo el índice de mortalidad infantil de 90 por mil a 56 por mil, durante su gestión se inauguraron casi 500 nuevos establecimientos sanitarios y hospitalarios.

A mediados de la década del 40 la Argentina era un país que no producía penicilina –primer producto que abre la era de los antibióticos- ni sulfonas, que eran conocidas en todo el mundo en la lucha contra la lepra.

Nuestro país y Latinoamérica no eran un mercado que entusiasmara a las multinacionales que ya producían masivamente estos productos.

En consecuencia, como nuestro proceso de industrialización estaba en marcha, el gobierno promovió el desarrollo de la producción de medicamentos, de aparatos médicos, etc.

A las presiones de las empresas multinacionales, Carrillo responde con la creación de EMESTA (Especialidades Medicinales del Estado), primera fábrica nacional de medicamentos para abastecer a todos los establecimientos públicos a precios muy bajos.

Carrillo defendía el poder del Estado frente a ese poder gigante, provocando el enojo de los sectores liberales que abogaban por la “libre empresa”. El país tuvo fábrica de penicilina en pocos meses.

La política de salud que el Dr. Carrillo normativiza y ejecuta tan brillantemente está fundamentada en tres pilares: todos los hombres tienen igual derecho a la vida y a la sanidad, no puede haber política sanitaria sin política social y de nada sirven las conquistas de la técnica médica si esta no puede llegar al pueblo por medio de los dispositivos adecuados.

La teoría del hospital escrita por Ramón Carrillo no es una receta para organizar hospitales sino un compendio doctrinario que nos ubica filosóficamente ante la sociedad y nos enseña principios orgánicos sobre la confección de arquitectura, técnica y administración del hospital moderno.

Carrillo enfrenta la necesidad de planificar la construcción de cientos de obras: hospitales, institutos, sanatorios, centros de salud, hogares para niños y para ancianos, hogares escuela, etc. Los trabajos se llevaron adelante por intermedio del Ministerio de Obras Públicas, de la Subsecretaría de Obras Públicas, del Ministerio de Salud -que creó para ese fin- y la Fundación Eva Perón.

Evita y Ramón fueron los dos grandes brazos de la antiburocracia

Este hombre revolucionario de la salud pública nació en la ciudad de Santiago del Estero el 7 de marzo de 1906. Desde estudiante de medicina, se inclinó hacia la neurología y la neurocirugía. Vino a Buenos Aires en plena época de la década infame y tomó contacto con una corriente nacionalista conocida en aquella época. Se vincula con su compañero de primaria Homero Manzi, que le presenta a hombres como Jauretche y Scalabrini Ortiz y autores de tango como Armando Discépolo y Enrique Santos Discépolo. En 1937 padece una enfermedad aguda que logra superar. El 15 de octubre de 1954 Ramón contempla desde la cubierta de la motonave “Evita” por última vez la silueta de Buenos Aires. Se dirige a Nueva York. Carrillo habita en los barrios más humildes de la ciudad. En el 55 enfrenta dificultades económicas.

Después del bombardeo por aviones de la Marina del 16 de junio del 55 Carrillo comprende que su país está en vísperas de horas sombrías. La nostalgia y su enfermedad confirman el momento de mayor dolor.

Cuando le resulta imposible sostenerse en Nueva York obtiene empleo en una empresa norteamericana que tenía una explotación en Belem do Pará, Brasil. En Buenos Aires los fusilamientos de la llamada Revolución Libertadora y en Brasil el 20 de diciembre de 1956 a las 7hs se apaga la vida de Ramón Carrillo, a los cincuenta años, un prócer de la Argentina.

Bibliografía

Alzugaray, Rodolfo A.- Ramón Carrillo, El fundador del sanitarismo nacional

Chávez, Fermín- Artículos de análisis políticos

   

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