Domingo, 28 Mayo 2023

70 años de gaullisme (Resumen de la semana 19-03-23)

Publicado el Domingo, 19 Marzo 2023 16:26 Escrito por @Rinconet

La eterna receta del FMI de recortar el gasto público y buscar del equilibrio fiscal aún en medio de una nueva crisis global, generó una caída de la actividad y, por consiguiente, de los ingresos públicos, lo que aumenta el peligro de una recesión. Ocurre que los acuerdos con el FMI son siempre virtuosos, sólo falla la realidad.

Al año de haber presentado su renuncia por twitter, en medio de un discurso de la vicepresidenta y sin que el presidente tuviera un reemplazo, volvió Martín Guzmán. El ex funcionario propone ahora pisar las reservas del Banco Central y olvidarse del equilibrio fiscal, es decir, hacer exactamente lo contrario que impulsó durante su gestión, cuando evaporó el superávit comercial. Además, explicó que hay condiciones qué es mejor no firmar y es preferible ir a mora en los pagos. No habló de “default” sino de “mora”, que es lo que proponían los críticos del acuerdo firmado con el FMI, como Amado Boudou. Por último, sostuvo que la negociación es política, no técnica. Mirá vos.

En la época lejana en la que todavía era ministro, las críticas al acuerdo propuesto por Guzmán eran tildadas de infantiles e incluso “políticas” y la mora propuesta (es decir, seguir negociando y no pagar los vencimientos con el FMI mientras durara la negociación) era asimilada erróneamente al default (finalizar las negociaciones de manera unilateral).

Como tantos otros ex funcionarios, Guzmán también mejora mucho en el llano.

Es época de regresos porque volvió otro ex funcionario del área económica, en este caso del gobierno de Cambiemos. Se trata del indispensable Alfonso Prat Gay, aquel muchacho regio que hacía campaña en la Bristol junto a Humberto Tumini, quien luego de alejarse de Néstor Kirchner al descubrir con asombro que no era Camilo Cienfuegos se había vuelto a ilusionar, esta vez con el ex gerente del J. P. Morgan.

Con gran soltura, Prat Gay explicó: “No creo que se pueda sacar el cepo de un día para el otro esta vez”. Se ve que luego de dejarnos una deuda de más de 100.000 millones de dólares con el sector privado y 45.000 millones con el FMI, Alfonso es escéptico sobre sus chances de volver a endeudarnos para financiar el truco del fin del cepo. Nos salió una fortuna que involucrará a nuestros hijos y nietos pero al menos Alfonso aprendió la lección. Algo es algo.

Luego de siete años de cárcel preventiva (ya que ninguna de las condenas que recibió está firme), el ex secretario de Transporte de Néstor Kirchner, Ricardo Jaime, fue puesto en libertad por orden del Tribunal Oral Federal número 7. Las razones fueron procesales, no existe riesgo serio de fuga o de entorpecimiento de las investigaciones que lo involucran, pero también de salud.

De inmediato, nuestros periodistas serios y los funcionarios de Juntos por el Cambio, dos colectivos que cada día cuesta más diferenciar, se escandalizaron porque “ya no quedan kirchneristas presos”. El ineludible Diego Sehinkman manifestó su indignación con un video imperdible. Lo extraño es que al periodista de TN no le asombre que ningún ex funcionario macrista procesado- como Gustavo Arribas, Silvia Majdalani, Javier Iguacel, Nicolás Dujovne, el propio Macri y tantos otros- haya estado encarcelado preventivamente, ni tenga tobillera alguna, como sí ocurrió con los ex funcionarios kirchneristas. Los ex funcionarios de Cambiemos, al contrario, hasta pueden viajar por el mundo sin inconvenientes. Aunque es cierto que ninguno es kirchnerista, punto para Sehinkman.

Cada vez que algún entusiasta de Juntos por el Cambio reclama la renuncia de un funcionario procesado recuerdo los seis años durante los cuales Mauricio Macri, entonces jefe de Gobierno porteño, estuvo procesado. No sólo nadie le exigió la renuncia sino que su condición de procesado no le impidió ser candidato a presidente en 2015 y ganar. Hizo bien: a la semana de asumir fue sobreseído.

Una casualidad, sin duda.

Luego de construirlo como candidato a fuerza de darle aire durante años, algunos medios serios descubren que Javier Milei es un político tan autoritario como rudimentario. Que le pueda sacar votos a Juntos por el Cambio podría haber potenciado ese descubrimiento. Digamos todo.

En todo caso, esos medios serios tienen una dura tarea por delante: darle suficiente visibilidad a Milei para que pueda correr el discurso opositor hacia la extrema derecha pero sin que eso le aporte un caudal de votos significativo que perjudique electoralmente a Juntos por el Cambio. Puede fallar.

Por último, esta semana en Francia, centenares de miles de manifestantes salieron a la calle luego de que el presidente Emmanuel Macron firmara por decreto la aprobación de la reforma previsional que elevará la edad jubilatoria. Al parecer, las mayorías francesas, como las argentinas, no comprenden que perder derechos mejorará su vida.

Culpo a los 70 años de gaullisme.

Visto 260 veces

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.

Archivos de programas